Con la libertad viene la responsabilidad. Para la persona que no está dispuesta a crecer, la persona que no quiere llevar su propio peso, esta es una perspectiva aterradora.» Eleanor Roosevelt

Cuando dispones de algo en abundancia acaba perdiendo valor, más bien pierde valor para ti.

Es lo que ocurre con la libertad, cuando nunca has carecido de ella o tienes una gran libertad de decisión, palabra y acción, acabas por no valorarla y no utilizándola, con lo cual estás desperdiciando tu recurso más preciado, el de desarrollar en plenitud tu total potencial.

¿O será que te da miedo asumir la responsabilidad de ejercer la libertad?

Haciendo ejercicio de tu libertad, en el pensamiento, en palabra o en la acción vas a generar consecuencias, algunas de las cuales están bajo tu control y otras se van a desbocar.

 

 

¿Estás dispuesto a asumir las consecuencias con total responsabilidad?

Si tu respuesta es sí tendrás que buscar el equilibrio entre un defecto o un exceso de responsabilidad.

¿Y eso cómo se hace? prueba esto:

Antes de tomar una decisión, expresar una opinión o un punto de vista, hacer algo, párate y analiza de ese acto del hacer cual es tu responsabilidad y cual es la de los otros.

A partir de ahí acepta tu responsabilidad, pero de una manera correcta, exige la responsabilidad de los otros. No cargues con responsabilidades ajenas.

Se asume la responsabilidad no solo ante el error o el fracaso, también hay que asumir la responsabilidad del acierto y del éxito.

Ante un error o fracaso acepta tu responsabilidad sobre las consecuencias, al fin y al cabo es el precio que tienes que pagar por seguir creciendo y ejercer la libertad.

Libertad no es más que la superación del miedo a tomar decisiones, superación del miedo a aceptar la responsabilidad de las consecuencias.

No tienes otra opción o retrocedes y te empobreces como ser humano, o

aceptas el reto de vivir en libertad sabiendo que toda moneda tiene no solo cara, también tiene cruz, y está es la aceptación de responsabilidades.

Claro está, tu responsabilidad, no la de los otros

Un exceso de responsabilidad es tan pernicioso como la irresponsabilidad ante las consecuencias.

Para continuar mejorando, creciendo, ampliando tu perspectiva solo te queda aceptar la responsabilidad de encarar un proyecto que te supera…

Será cuando tendrás que dar lo mejor de ti, medirte, estrujarte, activarte, responsabilizarte, pero nunca aceptes un exceso de responsabilidad que no te corresponde.

«Cuando la vida nos es demasiado fácil, debemos tener cuidado o quizás no estemos preparados para afrontar los golpes que tarde o temprano nos han de llegar. Seamos ricos o pobres.»  Eleanor Roosevelt