No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro”. Jean Paul Sartre.

Nuestra existencia es limitada, solo disponemos del instante actual que permanente se nos escapa, y acabamos construyendo nuestra vida en aquellos tiempos que podemos manejar, modelar, y construimos nuestra vida en un castillo de arena que se derrumba en cada nuevo instante.

¿Cómo se constituye la vida de la mayoría de nosotros?

En el pasado, pasado que estamos recreando permanentemente de acuerdo a nuestras circunstancias del instante, del momento presente, para decirlo de un modo más fácil, construimos nuestro pasado de acuerdo a nuestras preocupaciones, carencias, miedos presentes. No desde la racionalidad, la objetividad, no desde una buena capacidad memorística, construimos nuestro pasado en base a nuestras emociones presentes. El pasado que recordamos poco tiene que ver realmente con lo que aconteció. Es un pasado básicamente construido en un caldo de cultivo de emociones actuales. Por eso normalmente recordamos que el pasado fue mejor porque de esa construcción del tiempo eliminamos las emociones negativas.

En el futuro, es donde imaginamos aquella vida que nuestra cobardía nos impide ir a por ella, siempre habrá un momento adecuado… cuando ya hayamos conseguido el empleo deseado, cuando ya nos hayamos casado, cuando ya hayamos criado a nuestros hijos, cuando ya hayamos pagado nuestras deudas…cuando ya hayamos muerto. Es decir construimos nuestro futuro a base de sueños que se nos escapan, sueños que se esfuman.

El ser humano es un ser definido por sus carencias, y una de las más destacadas carencias es la falta de valentía para vivir la vida, para acabar lamentando que la vida toca a su fin, y ya no hay posibilidad de vivir el tiempo transcurrido, el tiempo perdido.

La vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla». G. Santayana

 

Decídete a cazar tus sueños

Pero primero equípate de buenas dosis de valentía para aceptar el reto de vivir,
para afrontar los riesgos de vivir y 
para volver a levantarte cuando te caigas y fracases,
porque si te decides a vivir tu tiempo seguro que fracasarás,
te equivocarás y sufrirás...

... pero seguro que te compensará saber que estás viviendo tu vida,
saber que tu tiempo está en carencia y tu aprovechas cada instante del mismo.

Siéntete vivo.