¿Hay futuro ahí fuera? Depende de lo que estés dispuesto a hacer y arriesgar.

 Recuerda todo tiene un precio, y lo bueno nunca sale barato.

En tiempos de cambios profundos los que saben aprender heredarán la tierra, en tanto que los que creen saberlo todo se encontrarán bellamente dotados para manejar un mundo que ya no existe más«. Eric Hoffer.

Dos conceptos para un cambio de vida:

Realidad sólida. Los cambios se producen muy lentamente y posiblemente no los percibas durante toda tu vida, estás tranquilo pero aburrido y un poco rancio. A no ser que te toque vivir una situación de ruptura: guerra, catástrofe natural, epidemia u otra maldad.

Cuando quieres seguridad y estabilidad, pero solo quedan reductos. Es algo antiguo, descascarillado, puede que hasta romántico. Pero también obsoleto fuera de tiempo, ya no existe, quizás solo en tu mente.

Realidad líquida. El cambio se percibe, porque nunca para, pero en esta realidad lo percibes, lo notas, te desestabiliza, te desequilibra, te molesta, te duele. Tendrás que aprender a manejarte en él, no es fácil, pero es lo que hay.

Es cuando tienes que derrumbar, quemar, rechazar tu anterior estilo y de vida…ello requiere de un cambio de vida tanto personal como profesional.

Y crear una nueva vida, antes a partir de cierta edad era tarde para empezar una nueva vida, ahora da igual que pienses que es tarde, simplemente es necesario, imprescindible porque tu anterior estilo de vida ya no vale, independientemente de la edad que tengas, sino es que estás muerto, eres un muerto viviente.

 

¿Qué hacer cuando todo caduca antes de que hayas podido digerirlo?

Primero reflexionar sobre algo muy simple pero no por ello sencillo de aceptar e interiorizar:

  • Auto convéncete: el concepto “para toda la vida” se ha quedado caduco, fue algo propio en la vida de tus antepasados, y tampoco fue cierto del todo.
  • Culpas a los demás, si, es super tranquilizador, pero ello no cambia nada. Las quejas son el lastre que no te permiten crecer, expandirte, y pasar a la siguiente etapa. Toma el control de tu vida.
  • Excusas personales, puede ser patético, pero tampoco cambia nada. Siempre funcionan para no hacer o intentar algo diferente. Por lo menos las excusas te harán ganar kilos, algo es algo, no todo está perdido.
  • Quieres lo nuevo pero sin abandonar lo viejo, nunca funciona. Es aquello que nunca ha funcionado: ‘nadar y guardar la ropa’, ‘tocar las campanas e ir a la procesión’, y al final acabas perdiéndolo todo. Y ¿qué tomar? Decisiones.

Después de la simple, la evidente reflexión, empecemos con la lista de cosas a hacer:

  1. “Quemar” todo lo viejo. Tendrás que buscar la valentía y deshacerte de todo lo que ya ha caducado, y solo te aporta nostalgia y falsa comodidad. Tendrás que tomar decisiones sin vuelta atrás. No intentes saltar con red, simplemente no va a funcionar. Tendrás que aceptar el riesgo, puede salir bien o mal, pero no tienes opción.
  2. Identifícate. Reconoce quien eres físicamente, mentalmente, emocionalmente y espiritualmente. Tendrás que activar todo tu potencial. Si no sabes quién eres ¿A dónde vas?
  3. Identifica tu realidad. Vale la pena permanecer en ella o tienes que salir de ella. Lo más seguro que requieras de un salto de escenario.
  4. Trázate una meta, un objetivo. Por absurdo que sea te permitirá avanzar, si te equivocas siempre podrás rectificar.
  5. Inténtalo, hay veces que vale la pena fracasar y caer lo más bajo posible, solo queda un opción volver a crecer. Renacer de tus cenizas, dolerá pero te hará más fuerte.
  6. No confíes en nadie, estás solo, confía en tus talentos, tus energías, tu intuición, tu visión de la vida. Si no lo haces tú ¿Quién lo va hacer por ti? Tu abuela, no seas abusón.
  7. Saca el pañuelo te enjuagas tus lágrimas, y ponte a luchar por un cambio de vida, por tu futuro, por tu presente. La autocompasión siempre ha sido una mala compañía, vas a espantar a todos.

Dentro de veinte años te arrepentirás más de las cosas que no hiciste que de las que llegaste a hacer. Por lo tanto, ya puedes levar el ancla. Abandona este puerto. Hincha las velas con el viento del cambio. Explora. Sueña. Descubre.» Marc Twain

Y no creas aquello que te dicen los vendedores de humo: “el universo te traerá lo que pienses y desees”. Pues no, simplemente tendrás que ir a por ello.

Si quieres obtener lo que deseas, lo que sueñas, el camino será duro, no creas en falsos positivismos. Será necesario un cambio de vida a golpe de trabajo duro, disciplina y determinación.

Tú decides si estás en el grupo de los que toman el poder, toman lo que necesitan y quieren, o esperas tranquilamente que alguien más decidido te lo ‘robe’.

Tuya es la decisión. Si tomas vitaminas

¿Por qué no tomas decisiones para un cambio de vida?