Capítulo 2 ‘La importancia de definir el propósito para superar los obstáculos de definición de objetivos. Cómo encontrar trabajo y desarrollar una vida plena.’

En un post anterior apunte a lo siguiente:

 ‘La plena orientación a los objetivos se convierte en la exigencia primera
 y esencial para la consecución de cualquier rendimiento excepcional’

Allí apuntaba a todas las bonanzas de disponer de unos objetivos claros y precisos. Unos objetivos bien orientados y focalizados a nuestra meta, a nuestro propósito, a nuestro objetivo supremo.

Como dice George Kinder:

Todos llevamos dentro una ansia secreta. Un ansia que, a medida que pasan el tiempo y la vida, se convierte en un pesar secreto. Esta ansia es diferente para cada uno de nosotros, pues es la expresión personal anhelada en lo más profundo de nuestro ser. Nuestras vidas serán satisfactorias y valiosas en la medida en que podamos, cada uno de nosotros, llevar a cabo lo que se esconde en nuestro corazón.»

‘Identificar tu propósito de acuerdo a tu corazón, de acuerdo a tu centro esencial es el punto crítico de partida para superar las dificultades en la definición de tus objetivos y de tu viaje’.

 

¿Y cuáles son las principales dificultades que te puedes encontrar en el momento de definir tus objetivos?

  1. Incapacidad para obrar.  ¡Actúa! La declaración de objetivos no es suficiente. Hay que estar dispuesto a aceptar una disciplina y trabajar duro, realizar los esfuerzos necesarios para conseguirlo. Tienes que estar dispuest@ a pagar el precio del éxito.
  2. La falta de responsabilidad. Hay que conquistar la responsabilidad personal. Tienes que aceptar que los errores pueden ser tuyos, que forman parte del proceso. Y aprender de ellos para no repetirlos. Cargarse de la valentía suficiente para continuar.
  3. Desconocer la importancia de fijarte objetivos. Los sueños hay que cazarlos, no atraparlos, ya que atrapar es más bien una situación de espera. ¿De qué? De que llegue la oportunidad para asirla. Cazar los sueños lleva implícito el movimiento, la acción, la planificación. No se espera la oportunidad, se crea, se convierten los sueños en objetivos específicos y medibles. No lo pienses más y actúa.
  4. Miedo al rechazo y a la crítica. Si has consolidado tu autoestima, tienes unos principios sólidos y has identificado tu centro de influencia. No necesitas la aprobación y el halago de los demás. Con lo cual no te importará correr riesgos, ya que son el precio a pagar.
  5. Miedo al fracaso. Los errores, fracasos forman parte de cualquier camino hacia el éxito. Nadie da en la diana en el primer intento, ni en el segundo. Ahora bien, aprende de las decepciones, fallos, errores, fracasos y no los repitas.

Ya lo sabes, para encontrar trabajo en estos tiempos revueltos, define objetivos de acuerdo a tu propósito de vida, supera las dificultades que se te presenten y

¡A por ello! Con determinación y acción…¡Cazando sueños!