He pasado años imaginando este momento, y no negaré que en las últimas semanas he sentido miedo al pensar en todo lo que podría salir mal. Pero ahora mismo me siento sorprendentemente tranquilo. Estoy cobijado en el sumergible, soy parte de él y él es parte de mí, una prolongación de mis ideas y mis sueños.»  James Cameron, Desafío en el abismo, National Geographic junio 2013.

Es una de las preguntas que se me traslada con más frecuencia:

¿Para el cambio de vida que pretendo realizar es imprescindible asumir riesgos?

Y suelo responder, tú mism@.

Pues ¡claro que sí! Que no te engañen, en este mundo cualquier cambio de vida requiere de sacrificios, de insistencia, de disciplina, de propósito, de dedicación, pero también de asumir riesgos.

El otro día leía un post de una colega donde se cuestionaba la bonanza de salir de su zona de confort. Indudablemente en la zona de confort se está muy cómod@, y aún más si las cosas marchan bien. Pero aunque tú no quieras cambiar, no te quieras mover, te encuentres ‘a gustito’, la realidad, tu entorno, tu mundo cambia, y además a velocidad de vértigo. Quédate en tu zona de confort, por comodidad, por miedo. Sí, por miedo a asumir riesgos, a perder, a equivocarte, a los juicios de los demás. Y ya me contarás dentro de un tiempo… estarás más envejecid@ y oxidad@ que una llave en el fondo del mar. Duro no, así será.

Y después de esta pequeña bronca, arenga, surge otra pregunta:

¿Y cómo manejo esos riesgos?

  • Asumiendo que el cambio de vida es algo inevitable, quieras o no vas a cambiar.
  • Si ese cambio de vida es algo inevitable, ¿por qué no controlarlo tú?
  • Reduce los riesgos. Siempre estarán ahí, pero puedes mitigarlos ¿Cómo?
    • Asumiendo y reconociendo el propósito del cambio de vida. Lo cual focalizará tus esfuerzos y reducirá los errores.
    • Deteniéndote un tiempo para reconocerte y liberarte de cargas innecesarias. Reduciendo el agotamiento y los traspiés.
    • Activando todo tu potencial. Sí, esos dones y talentos naturales que están al 20% y que ahora ya los tienes identificados.
    • Aumentando tu autoestima, resiliencia, tu alegría. Lo cual incrementará tu motivación y atención.
  • Crea un plan de acción bien estructurado y definido.
  • Y por último, ¡recuerda! La vida es muy importante. Pero relájate y no dramatices tanto.

 

Y vuelven otra vez las reticencias, ¡es que después las cosas no son, ocurren como habíamos planeado! ¡Pues claro que no! Pero es que un plan es para actualizarlo permanentemente, es un mapa de un territorio desconocido que  estás actualizando en cada momento. Sin plan de acción, el cambio de vida está abocado al más estrepitoso de los fracasos.

Y como no, anotando tus sueños en un trozo de papel, un trozo de papel que vas a llevar siempre encima para recordar que…

…aunque tus sueños vuelen muy alto, tú los vas a cazar.

Nota de última hora:
‘SUEÑOS PROJECT’, está en fase de comprobación y experimentación
en el laboratorio.