Cuando hacerse la victima muchas veces funciona bien ¿Seguro?

¿O simplemente, inconscientemente utilizas la frustración al haber fracasado para no moverte?

Cuando quejarse se convierte en el modo que los demás estén por ti.

Cuando la frustración impide que vuelvas a intentarlo, cuando la frustración no te permite asumir de nuevo retos, y ¿Por qué no te aventuras y le das a la vida un poco de pasión?

¿Moverse o perecer?

Lo has olvidado… la vida es permanecer en constante movimiento, y ¿Qué es el movimiento? Un permanente desequilibrio, y la vida es esa búsqueda de equilibrio emocional que huye, que se escapa. Pero que al fin y al cabo te mantiene en vida… y vuelve tu vista atrás y recordarás que siempre fue así, riesgo tras riesgo, a punto de caerte, pero continuabas sin importarte la opinión de los que te rodeaban.

Andar es caer hacia delante.

Cada paso que damos es una caída que detenemos a tiempo, un fracaso que evitamos, un desastre que sorteamos. Por eso caminar es una acto de fe. Lo repetimos a diario: un milagro en dos compases, un balanceo yámbico, una alternancia entre contenerse y dejarse ir.»  Paul Salopek El mundo a pie.

¿Y ahora porque no vuelves a buscar el equilibrio a través del movimiento?

Posiblemente porque la frustración te ha intoxicado, y te impide activar tu energía, tu motivación cada mañana cuando abres los ojos, otra cosa es levantarse.

La frustración es ese sentimiento desagradable que te arrastra hacia el fondo, es el sentimiento de la impotencia, de la angustia, de pesadumbre, de ira que provoca la emoción desencadenada por el fracaso, por no haberlo logrado. Se presenta cuando has volcado toda tu pasión, ilusión, esfuerzos, recursos en un proyecto, ya sea personal o profesional, y los resultados no llegan, y ya no puedes más.

Y como está emoción de frustración aparecerá en algún momento de tu vida, o en varios ¿Qué hacer?

  1. A partir de ahora traza  correctamente tus expectativas. Que sean retadoras, pero no te pases, toca con los pies en el suelo, nota el frío como recorre tu cuerpo.
  2. No esperes nada de nadie. Nadie te debe nada. Ahora bien rodéate de personas que te aporten energía, cuida y haz crecer tus contactos ¡No te aísles, nunca!
  3. Aprende a conocer, identificar, controlar y gestionar correctamente tus emociones. Tienes que saber cómo romper el ciclo infinito para no dejarte intoxicar por ellas.
  4. Y recuerda, siempre, lo que pasó pasado está. Hoy es un nuevo día, tu primer día y único que tienes. Empieza de nuevo tu historia. La nostalgia no te aportará nada nuevo.
  5. Eliges tú, así de simple, tus decisiones son tuyas, de acuerdo a tu proyecto de vida, no te muevas buscando la aprobación y el aplauso de los otros.
  6. Libérate de prejuicios, abre tu mente. Experimenta nuevas sensaciones, conoce gente y lugares  diferentes.

Y aunque está lista podría ser más larga, me quedo con lo que estoy seguro que te va a funcionar mejor…

¡Activa tu dignidad!

¡Libérate de toda culpa! ¡Activa tu responsabilidad!